jueves, 19 de noviembre de 2009

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Un chiste

Apareció una noche
Como en un fugaz encuentro bajo la lluvia
Una marcha de hormigas atiborradas de esperanzas
Encadenadas al futuro
Olemos los pasos del payador
Simulador infame y descolorido
Atormentándonos con su canción
La maestría está en la corteza
Todo lo que subyace es triunfo
Pero reflejo del mismo sueño
Pero reflejo del mismo sueño
Pero reflejo del mismo sueño

viernes, 11 de septiembre de 2009

¿Los delincuentes siguen prefiriendo a ciudadanos de "elite"?











Antes eran los Ingenieros, ahora la delincuencia tiene en la mira a otro grupo de "alta gama social": Los Jedis. En la foto se observan los restos de 2 espadas Jedi. Los cuerpos de los dos guerreros intergalácticos fueron hallados sin vida hoy después del mediodía en Monroe y Crámer, en pleno barrio de Villa Urquiza. Aunque fue rápidamente desmentido por la AJA (Asociación Jedi Argentina), una versión que aun circula off reccord indica que ambos guerreros NO HABRIAN SIDO VICTIMAS DE LA DELINCUENCIA, sino que habrían sufrido un "accidente mutuo", debido a su escasa experiencia en el uso del sable láser: los recién egresados habrían desenvainado sus sables para impresionar a un par de jovencitas en horas de la tarde y a plana luz del dia. Sgun los trascendidos, los guerreros se habrian propinado cortes mortales mutuos y simultáneos al realizar una rutina combinada. Afirman también que como ya es habitual en nuestro país, los Jedi habrían actuado bajo los efectos de algún fuerte narcótico.

lunes, 24 de agosto de 2009

Scioli tiene razón.



Una vez más la postal reiterada, esta vez en La Boca: dos púberes yacen inconscientes en la vía púbica a metros de "Caminito". Fue el domingo por la mañana luego del cierre de los boliches. Informaciones extraoficiales aseguraron que ambos jóvenes ingresaron al nosocomio de agudos Ulises Dumont horas más tarde en coma alcohólico grado 8, por lo cual los automotores de los progenitores fueron retenidos y mandados a marzo en sintonía con la reglamentación recientemente implementada como Scoring.com.
"Es la primera vez que nos pasa, no se lo deseo a nadie", reconoció la madre de Hugo, el depositario (izquierda en la foto). La compungida madre trabaja de changuito en un supermercado Líder a sólo 30 cmts del lugar del hecho.
¿Es hora de cambiar rueditas por Botas en la Argentina?

martes, 18 de agosto de 2009

Living.

Al principio me pareció normal: la mesa en el centro, las banquetas al fondo, el sillón de cuero blanco enfrentado a la mesa y la poltrona Miller encabezando al grupo. Las bibliotecas, 3 negras y una blanca a la entrada; dos negras al otro lado de la mesa. Entre las dos bibliotecas negras de la derecha, el reloj digital con horas de las diferentes capitales del mundo custodiando una planta morada con tres hojas verdes en su pequeña maceta de cemento, y enfrentando a un cuadro erótico de T. Ungerer. Junto a la puerta, el espejo y la mesa de entrada; bien al fondo, la lámpara de pie con una bombita de 75W.
No solo me pareció normal, también me pareció adecuado. Al fin y al cabo el responsable de esa disposición del mobiliario había sido yo mismo. El grupo se mostraba sólido, con una presencia fuerte pero sin tender al agobio visual. Las líneas de los muebles coincidían en sus curvas al pasar la vista de uno al otro. La coherencia de materiales era innegable: cuero, madera, vidrio, tela, papel y acero se intercalaban y copulaban a lo largo del cuarto bien iluminado. El clima: exacto, agradable resultado de las corrientes de aire dirigidas por entre los muebles desde más allá del comedor.
Como a todo obsesivo del orden ese equilibrio me atemperaba. Se supone que los lugares que controlamos mentalmente son aquellos que nos defienden de nuestras inquietudes. Lo cierto es que al llegar del exterior sentía la palpable quietud de los muebles como algo preciso y seguro. Una especie de escenario en el que todos los actores cumplían al unísono su papel sin fisuras.
Con el paso de los días, sin embargo, noté que los actos se repetían invariablemente. Día y noche la mesa se mantenía en concordancia con las banquetas casi con una displicencia que, en un inicio, ingenuamente atribuí a sus limitadas estructuras. Fueron las bibliotecas las que me persuadieron del error: la abulia no tenía una relación directa con la complejidad cultural de los integrantes del living, sino que se había apoderado de todo el ambiente de una manera lenta pero precisa. Ahora mis llegadas se veían seguidas de una inspección ocular inmediata y general que buscaba en vano un movimiento secreto, algún deslizamiento imperceptible para el ojo no entrenado. Todo era en vano, ningún indicio me permitía afirmar la posibilidad de un cambio durante mi ausencia, de alguna rebeldía de los materiales.
El living era el negativo de un mundo exterior positivamente díscolo e inconquistable. Frente a la extrema libertad del caos, la ofensiva rutina del grupo mobiliario era una afrenta que no podía consentir ni sostener. Entendí enseguida que se trataba de un acto racional y calculado. La quietud, el aire detenido sobre los muebles frente a cada incursión mía, no eran más que una muestra del cinismo con que una lámpara, un cuadro y un sillón se vengaban de su demiurgo. Conocedores de la fina línea que separa a las obsesiones de la locura más productiva, los muebles sostenían una lucha que diluía mis más ridículos intentos por sorprenderlos en acción. Abrir la puerta y encontrar a la maceta sobre la mesa de cuero hubiese significado un éxtasis, una brutal confirmación de lo azaroso del mundo. El reloj junto al espejo negarían inmediatamente la posibilidad de un destino predeterminado de la humanidad.
Poco podía suponer que la situación empeoraría. La inmovilidad del living se volvía cada vez más agresiva. Llegué incluso a suponer que la biblioteca blanca estaba aún más ordenada de lo que yo mismo hubiera logrado. Sin embargo, esto no implicaba un cambio de situación, sino que era un orden exactamente igual al que yo había dispuesto, pero tan exactamente igual que representaba la plenitud del orden mismo. Esto me perturbó. La sola posibilidad de que el orden que yo había establecido hubiese sido apropiado por los muebles me pareció asfixiante.
Empecé por la lámpara. Quizás haya sido su fragilidad de chapa y vidrio lo que la transformó en mi primera víctima. Para llevar a cabo mi nueva obra, preferí usar un elemento contundente que proviniera de la cocina: no quería que ningún integrante del grupo del living fuera el emisario de mi mensaje de violencia y destrucción. Con el primer golpe de bandeja rompí la carcaza de tela y la bombita de 75W. Le siguieron el reloj, el espejo y la maceta con la planta morada de las tres hojas verdes. Las cuatro bibliotecas de la entrada cayeron como un dominó en un estrépito de libros y adornos. Sentí especial regocijo al ver a la última de ellas, la blanca e imperturbable, desarmarse contra el sillón de cuero también blanco. No recuerdo qué pasó después. Sí sé que constaté, entre desconcertado y extasiado, la desolación que me rodeaba. Todo era nuevo, sentía al espacio entre los muebles otra vez en movimiento. El aire volvía a fluir entre ellos, las líneas modificadas permitían a la mirada un nuevo camino.
Al otro día hice una limpieza radical del lugar. Tiré los muebles en peor estado y regalé alguno que todavía podía ser reparado. Descubrí nuevamente el brillo del piso de madera, la blancura de las paredes, las formas que la luz del sol crea sobre el cielorraso después del mediodía. Sin embargo hoy, al entrar a casa después del trabajo, percibí el mismo eco de estos últimos días. Inconmovible, sin modulaciones en el tono, rebotando de la misma manera contra las mismas paredes impolutas, quietas.
"Este living me está cagando la vida", pensé.
Y me metí en la cocina y cerré la puerta.

domingo, 19 de julio de 2009

Delito y justicia en Villa Urquiza.


Final y Muerte: Los tres Cacos yacen abatidos por la Policía en su propio charco de sangre. Panorama habitual para Vecinos de Villa Urquiza.

Como en aquel cuento "El Peatón", de Ray Bradbury, en el cual se plantea la posibilidad de una sociedad en la que la automatización y el autismo del ciudadano promedio han llegado a un límite tal que el simple hecho de caminar es tomado como un delito, aquí en Villa Urquiza a nosotros, los Vecinos, nos está vedado el caminar con libertad. Pero en nuestro caso, el ente represor no es El Estado como en el citado cuento, sino que lo son Los Delincuentes.
En una respetable como excepcional acción, la Policía Federal Sargentina ha cumplido con su deber al reducir, golpear y luego abatir a tres delincuentes que merodeaban la zona "con aparentes intereses delicto-homicidas en sus miradas", según subrayó el Subcomisario Jorge Amor Franeletti la tarde pasada mientras festejaba con su familia en el "Pancho 46", de Boulogne.
"Al menos ahora, -continúa el comisario- los Vecinos podemos tachar tres preocupaciones de nuestra lista a la hora de disfrutar de nuestro espacio púbico".
Asimismo, a pesar de ocultar su identidad tras un enorme helecho con el que recorre la zona en busca de justicia, un ciudadano de la zona, apodado Sr." X" declaró: "no eran chorros, eran tres pibes del interior que habían venido a probar suerte en Huracán, pero que les había ido mal y terminaron laburando en la Industria de la Construcción, de hecho-, afirma con lágrimas en los ojos, - si mirás bien, los muchachos tienen hasta la remera de Loma Negra puestas, es una injusticia", se quiebra.
Dios lo ayude, pienso. Puede ser un día triste para unos, pero nadie puede negar que hoy la Ciudad es al menos un poco mas segura.


Juan Carlos Carlos, diario zonal "Dios hace felíz a quien no tiene dientes"

lunes, 15 de junio de 2009

Pandemia Habemus.

Finalmente, luego de tanto esperar se nos dio. Tenemos nuestra propia PANDEMIA. Qué lindo suena, casi a alarma nuclear. Por fin, la sociedad global y la nuestra en particular puede hacer carne, hacer posible al menos en la materealidad mediática esos miedos que tanto necesitamos. Parece ser, Señora, que no hay que esperar más para que se cumpla la profesía. Esa tremenda angustia de esperar a que el mundo explote, mientras baldea la vereda usando cientos de miles de litros de agua potable, finalmente llega al final.
Ahora sí, gracias a dios ya no hay que preocuparse por salvar ningún planeta. Ya sabemos que está perdido. Está escrito. Siempre sospechamos que no había nada que hacer, que el cambio necesario es demasiado. Y Ud. estaba decidida a hacerlo, pero tarde o temprano siempre se encuentra alguno que se caga en todo y arruina los esfuerzos que pretendíamos realizar.
BASTA de esfuerzos individuales, llegó el momento de la internet, de el monoidioma, de la globalización, y de la tan esperada destrucción de esta especie con fecha de vencimiento.

jueves, 21 de mayo de 2009

La realidad y Carlitos.

Carlitos abre los ojos y lo primero que ve es el cielorraso de su habitación. Blanco, blanquísimo, sin nada que ofrecer. En realidad Carlitos ve pero no ve, no hay nada que ver en ese blanco inmaculado. Inmaculado y puro, como la superiora del colegio, la Madre Nora, a la que había escuchado gritar en la dirección que ella era “casta, pura, inmaculada”, y que no quería volver a escuchar una sola palabra más acerca del portero, don Alberto. Así está Carlitos, mirando el casto cielorraso y tratando de cazar alguna de las simetrías de la vida. Pensándolo bien, no sabe qué quiere decir “simetrías" exactamente. Pero Carlitos ya no piensa más en estas cosas, sino en el Nesquik de la mañana. El Nesquik no es blanco, piensa un animado Carlitos, ni siquiera al agregarle azúcar y leche, tan inmaculados los dos como el cielorraso. Pensar en el Nesquik pone a Carlitos de buen humor. Pero ahora vemos como Carlitos deja sus ojos quietos, en el borde mismo de la convulsion, y entiende de inmediato que ánimo y humor son sinónimos, pero que mientras uno habla del alma el otro habla de líquidos ancestrales, líquidos que los griegos relacionaron con los estados de ánimo. Pero Carlitos no se siente ahora ni flemático, ni colérico, ni sanguíneo ni nada: Carlitos está aburrido. La vida es un momento de aburrimiento entre dos aventuras desconocidas, razona Carlitos mientras un montón de dudas atraviesan el cuarto hasta la almohada con la imagen de Bob Esponja y se escurren entre las circinvoluciones de su cerebro en desarrollo. ¿Cómo despejar tantas incógnitas, tantas x de ecuaciones casi incalculables?, se lamenta Carlitos mientras se levanta y se saca el pijama. Don Roque va a saber ayudarme, se recomienda mientras cuenta las monedas para sus mogul. Porque Carlitos -como todo el mundo- sabe bien que la verdad tiene un lugar: el kiosko de la otra cuadra, donde hoy seguro que no se fía.

lunes, 4 de mayo de 2009

Primera aparición pública de los Autores del Blog.


En esta fotografía podemos ver a los Autores de este Blog, expuestos frente a la cámara por primera vez. A su lado, dos jovencitas cuchichean tímidas ante la presencia de las eminencias.

Lunes, 8:45 AM.

-¿Es la Realidad, éso que hace arder la piel cuando uno transita estas calles?-, le preguntó el joven con unos ojos azules enormes a Roque, mientras éste le entregaba el paquete de gomitas Mogul y dos monedas de vuelto. El muchacho guardó las monedas en un bolsillo muy chiquito dentro del bolsillo derecho de sus jeans con cierta dificultad mientras esperaba la respuesta. -Volá de acá porque te parto la cabeza de un fierrazo, la concha de tu madre-, dijo Roque sin mirarlo ni variar el tono de voz.
Y con un ágil salto, el joven se perdió en la muchedumbre de la avenida.

viernes, 27 de marzo de 2009

RANOIAPARAN.

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viernes, 27 de febrero de 2009

La Vaca.

Como ahora que la realidad es simplemente una especie de tela hecha jirones, cuyos trozos están apenas unidos por un hilo muy fino, y parecen estar siempre a punto de separarse, echar a volar cada uno hacia una dirección distinta. Pero a la vez, siento que esa tensión que los mantiene al límite, es parte necesaria e indispensable del sistema. Y, como si de pronto notara que ese hilo delgadísimo y tenue ha atravesado mi cuerpo sin yo haberlo notado antes.

sábado, 3 de enero de 2009

Sábado.

Un escritor frente a su máquina un sábado por la mañana escribe todas esas palabras que no serán escritas por (ningún) otro escritor ese mismo día. Un personaje escribe el sábado siguiente las líneas en las que un músico compone una música que no quiere escuchar. Un cantante que habla el martes acerca de un poema cantado que nunca escuchó. Un poeta que compra un medicamento ese mismo jueves por un dolor que no entiende. Un médico que, dos semanas después, lee la historia de un cineasta que filma la historia de un hombre que no escribe por temor a comprenderse. Una mujer que muere ese mismo domingo. Una mujer que nace en los sueños de muchos hombres que la piensan. Un filósofo que cree comprender el dolor, temiéndole. 

miércoles, 23 de julio de 2008

NNs.

Comenzamos como pájaros. Picoteándonos solo por picotearnos. Luego fuimos tigres, o mejor dicho, yo lo fui. Y vos murciélago. Nos desparramamos uno sobre el otro como acuarela. Inventamos colores que duraron solo un suspiro. Falsificamos besos ajenos y reímos. Nos comportamos como estrellas que mueren y renacen en agujeros negros. Y cambiamos de dimensión. Nos desencontramos. Vos en Andrómeda, yo dentro del núcleo de un átomo de tierra en un planeta sin nombre. Fuimos altos y anchos. Maderas y metales. Telas ásperas pero duraderas, tan frágiles que casi no fueron telas y quizás intención. Inundamos el mundo entero con nuestra sangre espesa. Contamos cuentos con las manos. Y corrimos desesperados. Buscándonos. Alejándonos y acercándonos. Oliéndonos, sin vernos. Fuimos tiempo en la oscuridad, donde no existe el espacio. Todo eso y algo más hicimos. Todo, menos conocernos.

domingo, 20 de julio de 2008

Genealogía del sueño.

1. Un Dios que sueña un mundo posible, que sueña todos los mundos. Un hombre que sueña a un Dios que sueña un mundo en donde ese hombre sueña un Dios. Un libro, miles de libros soñados en donde el hombre es soñado por un Dios que le permite soñar a los hombres: la Biblia. Pero también el Kuran y los profetas de los sueños futuros. Y la Torah y la Kabbalah.

2. Hipnos, dios de los sueños. Hermano gemelo de Thanatos, dios de la muerte no violenta. Hermano de las Keres, diosas de la muerte violenta, amantes de la sangre. Hijo de Nyx, diosa primordial de la noche, nacida del propio Khaos. Sumiendo a los hombres en la oscuridad con su toque suave, mero imitador de su hermano mayor. Sueño y muerte como idénticos: un mismo objetivo, diferentes medios.

3. Homero, poeta ciego, contando desde su oscuridad los caminos de Morfeo, uno de los mil hijos de Hipnos. Dios que es hombre en el sueño de los hombres y en las palabras del poeta. Dios muerto por revelar los secretos del hombre.

4. Artemidoro y su Oneirokritiká: la interpretación del sueño de miles de griegos. La geografía, la cartografía y los sueños: un mundo de ensueño.

5. Del sueño como acto de reposo o irrealidad. Pero también como letargo, ambición o fantasía. De lo onírico como realidad maravillosa y ficticia. Del sueño como mera ilusión, como utopía inconsciente.

6. El sueño cartesiano. El filósofo dormido que sueña la intuición de la razón: "pienso (no sueño), luego, existo". La paradoja del sueño que permite el descubrimiento de un camino que me asegura que mientras dudo de la propia existencia estoy absolutamente seguro de que no estoy soñando.

7. Sueño de Calderón: la vida como sueño absoluto y el sueño como mero sueño. Calderón, en realidad Pedro Calderón de la Barca y Barreda González de Henao Ruiz de Blasco y Riaño, le escribe al mundo el drama existencial de creer en Dios y en la Razón en forma simultánea e imposible.

"¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño,
¡Que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son!"

8. Freud y el desenmascaramiento de los sueños. El viaje al mundo marginal: sexo e irracionalidad. Significado y símbolo. La inducción del sueño: hipnosis en busca del tabú, del pensamiento sagrado y prohibido que se esconde en lo profundo de la noche del sueño. El psicoanálisis como superador de Morfeo, dios de los sueños. El psicoanálisis como nuevo dios de los hombres.

9. Los sueños de Borges, el poeta ciego que también fue Homero y Milton. El hombre soñado que sueña un hombre en una isla. El sí mismo y el otro. El sueño de la ceguera y de los espejos. El poema del sueño de Kafka, que se sueña y lo sueña y la sueña. "Ein Traum", el único poema que Borges nunca corrigió: los sueños no se corrigen.

"(...) Seré todos o nadie. Seré el otro
que sin saberlo soy, el que ha mirado
ese otro sueño, mi vigilia (...)."

10. El sueño y el tiempo. Dalí y sus relojes chorreantes de irrealidad. El sueño como tiempo inaccesible a la mente del artista. Bretón y el sueño del arte impensado. Surrealismo que no es realidad pero tampoco es irrealidad, sino arte de ensueño y extrañamiento.

11. Fisiología del sueño: sus etapas y fases. Sus momentos. Nuevamente visión y sueño: "movimientos rápidos de los ojos" (R.E.M.) durante el sueño verdadero, el de lo insondable. Los ojos no bastan para observar lo soñado.

12. Lost Highway, Mullholland Drive, Inland Empire. El sueño en fotografías continuas. La pesadilla de la imagen en un mundo que parece sueño, en sueños que parecen el mundo. Lynch y el lenguaje onírico como mensaje al mundo de lo real.

13. La pesadilla de Goya. La misma que lo llevó a escribir con sus manos en las paredes, la que dibujó a Saturno y a los restos de su hijo. La pesadilla del perro en la arena, la de la guerra y la locura. El sueño de la vida del horror, el miedo real que llega al sueño. Capricho no. 43: "El sueño de la razón produce monstruos", al apagarse el reino de las luces es el reino de los sueños y sus monstruos el que asume el poder.

14. "Me dio sueño". El sueño como algo impersonal que me es impuesto. El sueño sin origen que llega y se adueña del tiempo. El sueño que impide la actividad y determina un final.
El mismo sueño que apaga estas letras.


domingo, 22 de junio de 2008

Do pesito.

A partir del día de la fecha, debido al INDEC y al Campo y a los '90 y a los gronchos que rompen los trenes nuevos esos hermosos con aire, para realizar un comentario negativo en el blog el señor Lector deberá abonar la suma de dos (2) peso ($) -$2 (dos peso)- para lograr la publicación del mismo.
Quedan Uds. notificados.

Lic. Ricardo Bauleo Berol / Arq. Mamfredo Bulacio Perez Marque'z.